viernes, 25 de febrero de 2011

A Single Man (Un Hombre Soltero)

Año: 2009.

Dirección: Tom Ford.

Intérpretes: Colin Firth, Julianne Moore, Matthew Goode, Ginnifer Goodwin, Nicholas Hoult, Paulette Lamori, Jon Kortajarena.

Sinopsis
Adaptación de la novela Un hombre soltero de Christopher Isherwood.
George Falconer (personaje interpretado por Colin Firth) es un profesor británico que imparte clase en la Universidad. Corre el año 1962 y se ambienta en la ciudad de Los Ángeles, justo en el momento de la crisis de los misiles cubanos.
Parece que todo el mundo está preocupado ante la inminente y probable guerra atómica, y George, en cambio,  trata de superar la muerte de su compañero sentimental, Jim (personaje interpretado por Matthew Goode).
La película comprende un día en la vida de George y cómo éste trata de superar su pérdida, buscando consuelo en su amiga íntima, Charley (personaje de Julianne Moore), la cual, a su vez, trata de reponerse ante sus propios miedos y desamores. A su vez es acechado por un joven alumno, Kenny (Nicholas Hoult), quien ve en el profesor a una "persona semejante" en tiempos en los que la homosexualidad no era sencilla.

Crítica
El famoso diseñador norteamericano Tom Ford da una salto al cine y en el año 2009 nos trae su primera película, adaptación de la novela de Chris Isherwood.
Después de disfrutar de un maravilloso Colin Firth en The King's Speech y ante su más que probable Oscar a la mejor actor principal, desde la Ignorancia nos hemos querido acercar a otro gran papel suyo y que ya le valió la Copa Volpi en el Festival de Cine de Venecia y una nominación al Oscar.
Propio de un diseñador, estamos ante un ejercicio virtuoso de estética y sensiblidad, bien trazada y definida, cual patrón de alta costura,  por la pausa, los detalles, la fina música, los silencios y las formas.
Es una cinta lenta y tranquila que busca en exceso el ritmo poético que logra alcanzar, pero que incluso llega a ser empalagoso, tras una hora de metraje. Más preocupada del estilo y del diseño que de narrar una historia o que de dotar de sensaciones y credibilidad a los personajes.
Todo el peso de la película recae sobre un sensacional Colin Firth. Su personaje, puramente pasional y que vive con y para los sentidos y los sentimientos, parece que se quiere revelar calmadamente contra el mundo en el que vive, dominado por la política, las apariencias, los miedos creados, los fantasmas de humo necesarios para justificar conflictos, etc. Es el sentir por el sentir, queriendo acercarse a su fallecido amor y susurrarle al oído "te siento".
Si bien para el debutante Tom Ford creo que es un prometedor comienzo, la excesiva recreación en los planos, el ritmo casi barroco y la profunda melancolía, son causas de un más que probable bostezo y desdén por parte del espectador, que le hará alejarse de una película atractiva, seria, serena y porque no decirlo, con ciertas dosis de plástica hermosura. También algo cargante.
Junto a Firth aparece otro elemento sublime, que es la música de Abel Korzeniowski. Hermosa, muy hermosa. Le da el ritmo necesario a cada toma y logra imprimirle las dosis de rabia, energía y pasión de las cuales, a veces, las imágenes por sí mismas adolecen. Fue también merecedora de una nominación a los Globos de Oro de 2009.
El reparto lo completan Julianne Moore, Matthew Goode, y Nicholas Hoult, principalmente. Ella, en un papel corto, pero con mucha carga emocional y peso en la historia, realiza una más que aceptable interpretación, recompensada también con una nominación más a los Globos de Oro.
Sin quererles robar mucho más de su tiempo y sin necesidad de dilatarlo en exceso, creo que es una cinta que deben ver, les será entretenida e incluso apreciada. No obstante, como ya decía hace unas semana al hablar de Miel, no es apta para todos los públicos y su ritmo lento y empalagoso puede hacer que más de uno se acuerde de mis progenitores por recomendársela.

Nota general: 5,0  sobre 10.

Trailer

Leer critica Un hombre soltero en Muchocine.net

domingo, 20 de febrero de 2011

127 Hours (127 Horas)

Año: 2010.

Dirección: Danny Boyle.

Intérpretes: James Franco, Kate Mara, Amber Tamblyn, Clemence Poesy, Treat Williams, Kate Burton, Lizzy Caplan.

Sinopsis
Bio-pic basado en un episodio de la vida de Aron Ralston (personaje interpretado por James Franco), por el que muy a su pesar se hizo famoso.
Aron es un ingeniero estadounidense amante de los deportes extremos. Este intrépido montañero, durante una de sus "salidas" al Blue John Canyon en Utah, queda atrapado en una grieta, tras caerle una gran piedra en un brazo, dejándolo con muy pocas opciones de salir. Allí permanecerá 127 horas hasta que decide acometer una solución drástica para liberarse...

Crítica
Precedida por varias nominaciones a los Golden Globe y a los Oscar 2010, llega a nuestras pantallas la nueva película de Danny Boyle (director de cintas como Trainspotting, La Playa, 28 Días Después, Slumdog Millionarie, ...). Pensamos que puede ser una buena forma de pasar un viernes tarde y al cine que nos vamos una vez más.
Nos llamaba poderosamente la atención cómo realizar un largometraje de más de noventa minutos condensando 127 horas de sufrimiento, ansiedad y desesperación, sin caer en la monotonía y en el aburrimiento de relatar una historia que se circunscribe a un único espacio con un único actor (algo que ya hemos visto recientemente en Buried) y porqué no decirlo, con "falta de jugo", ya que se puede contar en quince minutos.
Pues bien, se construye un guión bastante sólido a partir de una historia bien conocida y logrando dilatarla lo suficiente como para rellenar esos noventa minutos de metraje. No obstante se recurre a recursos bastante pobres y la continua traslación a "flashbacks", "sueños", "alucinaciones" y "evocaciones" del protagonista, sólo se justifican como relleno y no aportan demasiado a la historia en sí. Desde nuestro punto de vista, mucho mejor resueltas en la parecida y mencionada Buried, donde se logra mantener al espectador en vilo, con menos elementos y menos posibilidades de color, al circunscribirse a un espacio cerrado y único.
Ciertas escenas le son prescindibles, si bien no nos referimos  a las más violentas, las cuales sinceramente creemos que están bastante bien ejecutadas y tratadas. No obstante, pueden herir la sensibilidad del espectador y a más de uno/a le provocará cierto rechazo y las ganas de cerrar los ojos o incluso abandonar la sala. Cuando a los quince minutos de film, Aron ya se encuentra atrapado en la grieta, uno piensa "madre mía, vamos a ver cómo se completa la película". No le restamos mérito a que se haya podido construir una película, digamos que desde tan poco, pero de ahí a tratarla como una gran película y a nominarla a los Óscar, nos parece que hay un abismo.
Lejos de otras obras de Danny Boyle como Trainspotting o Slumdog Millionaire, (en este segundo caso, desde aquí creemos que los elogios están algo inflados), si bien reconocemos que es una buena película.
El director inglés consigue construir una película aceptable-buena a partir de muy poco, apoyándose en cuatro pilares básicos: la interpretación de James Franco, una correcta banda sonora, la fotografía y sobre todo el color/luz.
El color y la fotografía casi le confieren todo lo bello a esta cinta. El amarillo solar, los tonos rojos del cañón y del atardecer, el marrón de la tierra y el azul del cielo, del horizonte y del agua,..., nuestro amado y radiante azul.
Una más que correcta banda sonora original de A.H. Rahman logra estremecernos por momentos y completar a las imágenes, ayudando a crear sensaciones: ansiedad, dolor, desesperación,..., pero también valor y alegría de estar vivo.
Y vamos con el protagonista absoluto; James Franco (papel que le ha valido una nominación a los Óscar, si bien lo veo muy difícil para él, al competir contra un genial Colin Firth por The King's Speech). Esta cara bonita del cine americano, ha demostrado que es capaz de ser más que los abdominales para un anuncio de colonia o del compañero guapetón de Spiderman o del ligue pasajero de Julia Roberts en Come, Reza y Ama. Estamos ante su mejor interpretación, cosa que tampoco era muy difícil; pero sin quitarle el mérito que tiene y lo bastante bien que está. ¿Para la nominación al Oscar? Quizá excesivo.
Según nuestro "sin criterio" merece aprobar, pero poco más. Pueden visionarla y juzgarla ustedes mismos. Su opinión nos hará aprender, sin duda.

Nota general: 5,5 sobre 10.

Trailer

Leer critica 127 horas (127 hours) en Muchocine.net

sábado, 19 de febrero de 2011

Bal (Miel)

Año: 2010.

Dirección: Semih Kaplanoglu.

Intérpretes: Erdal Besikçioglu, Tülin Özen, Alev Uçarer, Bora Altas.

Sinopsis
Forma parte de la trilogía de Yusuf (personaje interpretado aquí por Bora Altas), Huevo (2007), Leche (2008) y Miel (2010), que narra los cambios sociales de la provincia de Anatolía contados a través de la vida de Yusuf.
En este caso, durante la infancia de Yusuf y a través de la relación con su padre (personaje interpretado por Erdal Besikçioglu).
Yusuf con apenas seis años de edad, acaba de empezar la escuela primaria donde aprende a leer y a escribir, no sin dificultades y poniendo a prueba su picaresca. Su padre se dedica a la apicultura y a menudo Yusuf le acompaña cuando se adentra en el bosque para recolectar la miel de las colmenas.
De pronto las abejas desaparecen y el padre de Yusuf decide averiguar la causa.

Crítica
Desde esta humilde tribuna de expresión gratuita y vacía que nos proporciona este blog nos proponemos hablar de Miel, película turca presentada en el  festival de Berlín donde obtuvo el oso de Plata. Reconocemos también que no somos asiduos de este tipo de cine, mucho más lejos de los canales comerciales de distribución, y que nuestras incursiones en él son mínimas, si bien, normalmente muy satisfactorias.
Esta cinta es una clara muestra de otro tipo de cine, alejado del cine occidental de grandes presupuestos, grandes historias, grandes actores, grandes efectos,..., grandes fuegos de artificio. Aquí esto no lo vamos a encontrar, desengañense. Estamos ante un relato enormemente pausado donde lo importante  es tomarse su tiempo en describir las cosas en detalle, de forma meticulosa. Algo que roza en un ejercicio poético.
La fotografía se antepone a la historia, el paisaje a los actores, los ojos y la inocencia de Yusuf a todo, están por encima de todo. Recreándose en tomas excesivamente largas, trata de mostrarnos el detalle de la realidad cotidiana, como relato y exposición de cómo son las cosas que tenemos alrededor y que nunca nos paramos a contemplar. Insisto en que la tremenda sobreexposición a esas tomas largas puede cansar e incluso aburrir o dormir, pero es difícil negarle su hermosura.
Creo sinceramente que estamos ante una película de gran sensibilidad, cuyos primeros adjetivos que nos evoca son tierna y bonita, muy bonita. Emerge la sensación de estar acariciando un hermoso rostro con la yema de los dedos, queriendo grabar todas y cada una de las facciones, sin apenas querer tocarlo, pero sí sentirlo, para no interferir en la perfección de algo tan maravilloso. Recreándose en las pausas, en los rincones, tratando incluso de susurrar al oído, buscando complicidad y la expresión máxima de la sensiblidad. Así es, estamos ante algo visualmente precioso.
No obstante, la sobreexposición a tomas tan largas, al recreo en los mínimos detalles, la escasez y brevedad de los diálogos, y la falta de acompañamiento musical (saben que es una de nuestras debilidades), la hacen adolecer de falta de ritmo. A eso ayuda el delicado deslizamiento de la cámara casi imperceptible. Pues bien, el ritmo es el "enganche", el ritmo es la puerta abierta para que el espectador se adentre y se involucre. La belleza visual asombra, pero el ritmo no nos engancha; su falta se puede traducir en apatía, sueño e incluso aburrimiento en gran parte del graderío.
Por último no podemos dejar de alabar los ojos de Yusuf, su inocencia, su parquedad en palabras suplida con leves gestos. Es sin duda el motor de la película, muy bien acompañado en la interpretación por  Erdal Besikçioglu y Tülin Özen, en los papeles de padre y madre, respectivamente.
Si quieren disfrutar de un ejercicio visualmente precioso, se la recomiendo. Si bien, no es apta para todos los públicos y su falta de ritmo y tensión, puede provocar más de uno y de dos bostezos,..., yo reconozco momentos de sufrimiento en la sala.

Nota general: 5,0 sobre 10.

Trailer
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...