domingo, 10 de marzo de 2013

Hodejegerne (Headhunters)

Año: 2011.

Dirección: Morten Tyldum.

Intérpretes: Aksel Hennie, Synnøve Macody Lund, Nikolaj Coster-Waldau.

Sinopsis
Basado en la novela de Jo Nesbø.

Roger (personaje interpretado por Aksel Hennie) trabaja como cazatalentos descubriendo posibles candidatos para puestos directivos de grandes empresas. Esta casado con su bella esposa Diana (personaje interpretado por Synnøve Macody Lund), quien acaba de montar una galería de arte. Roger, persona muy insegura, cree que darle a Diana todo tipo de lujos será lo que le permitirá seguir a su lado. Eso le lleva a vivir muy por encima de sus posibilidades, por lo que el dinero que consigue con su trabajo no le es suficiente, necesitando de un "segundo empleo"; robar obras de arte.

Durante la inauguración de la galería de arte de su esposa conoce a Clas Greve (personaje de Nikolaj Coster-Waldau), quien puede ser un buen candidato para un puesto directivo en una multinacional para la que Roger está buscando personal. Además, parece ser propietario de una importante obra de Rubens, la cual podría solucionar la problemática económica de Roger.

Crítica
Tirando de filmoteca particular. Rebuscando entre todos esos títulos de los últimos tres años que se nos han ido acumulando y que todavía no hemos podido ver, aparece este Headhunters como una prometedora opción para pasar la noche y finalizar un día duro y cansado.

La cinta comienza de forma brillante y excitante lo que te engancha desde el primer minuto, convirtiéndose en un digno producto de entretenimiento. No obstante, el ritmo decae en distintas fases de la película, lo que provoca algunos bajones, convirtiéndola en una montaña rusa de sensaciones.

Es una obra fría, como si su clima de procedencia se impusiera. Es cínica y nos habla del vacío moral y de la ausencia de escrúpulos, mostrándonos unas vidas en las que todo vale con tal de conseguir lo que se desea, ya sea profesional, como personal. Vamos, como la vida misma, pero elevándolo al máximo exponente y desarrollándolo en extremo. Esa idea conductora está muy bien desarrollada y expuesta, con buen ritmo, en general, y adornándola con acción y buenas dosis de violencia (exagerada en ocasiones). Todo ello consigue fascinarte en el tramo inicial de la cinta, pero que, como ya hemos dicho, decae en algunos tramos a lo largo de todo el metraje, lo que la  rebaja a lo mundano. Finalmente, culmina de forma correcta, pero previsible y falta de chispa, con cierto tono de renuncia a la frialdad inicial y al vacío moral del que quiere hacer gala en ese tramo.

Recurre a elementos clásicos para engancharte y entretenerte, lo que no deja de ser un artificio barato y poco original. Así el sexo, los desnudos, la acción, la violencia y la sangre son recurrentes y no siempre justificados. Casi tramposos.

Los actores completan buenas interpretaciones y sus elecciones han sido todo un éxito. Nos quedamos con la impresionante puesta en escena de la hermosa Synnøve Macody Lund y la increíble planta del "mata-reyes" de la saga Juego de Tronos, el actor danés Nikolaj Coster-Waldau.

En conclusión, es un buen producto de entretenimiento, por encima de la media, que se nos pasa rápido y de forma amena. Su inicio muy prometedor, acaba pasándole factura, y pese a algunos esfuerzos, al final, te quedas con la sensación de que no era para tanto. No obstante, desde aquí se la recomendamos para pasar una buena sobremesa o para recuperarse de un día duro y frustrante.

Nota general: 5,0 sobre 10.

Trailer

jueves, 28 de febrero de 2013

Seven Psychopaths (Siete Psicópatas)

Año: 2012.

Dirección: Martin McDonagh.

Intérpretes: Colin Farrell, Sam Rockwell, Christopher Walken, Woody Harrelson, Tom Waits, Abbie Cornish, Olga Kurylenko.

Sinopsis
Marty es un guionista en horas bajas y falto de creatividad (personaje interpretado por Colin Farrell) que está trabajando en un nuevo guión para una película, cuyo título es Seven Psycopaths. Uno de sus mejores amigos, Bill (personaje interpretado por Sam Rockwell), está interesado en colaborar con él, mientras mantiene a flote su dudoso negocio de secuestro de perros, junto con el personaje interpretado por Christopher Walken (Hans). Los tres se verán obligados a colaborar para enfrentarse a un mafioso (al que da vida Woody Harrelson), cuya mascota ha sido víctima de uno de estos secuestros. A la vez, intentarán acabar de dar forma a ese guión; todo se mezcla y la realidad encontrará hueco en el papel... si logran salir con vida para contarlo.

Crítica
Atractivo elenco de actores con pinta de hacer alguna desenfrenada locura que nos anime y nos entretenga. Eso es lo que llama la atención de esta cinta y lo que nos lleva a meternos en la sala.

Es una comedia no convencional-absurda, comedia negra si quieren llamarla, que atrae e inspira un halo prometedor de originalidad y aire fresco, pero no ha logrado seducirnos. Veredicto rápido: regulera. Bastante regulera. Empecemos diciendo que no sabemos muy bien si la hemos entendido (cada día somos más limitados y necesitamos de cine más simple y "mascadito") y por tanto nuestra opinión puede estar condicionada por esa falta de comprensión (más allá de los estándares normales de nuestra limitada capacidad de entendimiento y análisis). Quizá tampoco sea preciso entenderla...ni siquiera se busque...

La sala no estaba muy llena (incluso menos de lo que hoy en día se llenan -tiempos en los que lo de ir al cine se empieza a convertir en un lujo-); algunos de los espectadores comienzan a desfilar a mitad de film y a la salida, caras extrañas. No parece que haya gustado demasiado, al menos no ha entusiasmado. Y a nosotros, pues eso, regulera.

Al enfrentarse a este tipo de producto, uno piensa que se echará a los ojos una buena dosis de locura y diversión, alentada por la figura e ingenio de alguno de sus protagonistas. Cuando sales del cine y haces un breve repaso de lo visto (breve, porque no merece la pena echarle más tiempo), enseguida te das cuenta de que ni una cosa ni otra. Acabas de contemplar una película disparatada, algo caótica y escasa de gracia, por lo que la sensación de engaño se apodera de ti.

Se nos muestra un escaparate de personajes odiosos y algo despreciables, envueltos en tramas absurdas, sin criterio alguno (al menos así nos lo parece), lo que acaba por hacerte bucear en tus pensamientos y alejarte cada vez más de la cinta, hecho que sin duda no es muy buena señal, al menos si lo que buscas es evasión y divertimento. El montaje no ayuda nada, es más, contribuye notablemente a lo caótico del conjunto (hemos leído en alguna columna con más experiencia y criterio que ésta, que este aspecto es loable, apreciable y casi magnífico; nos ratifica en lo justito de nuestro criterio).

Buen trabajo del genial y excéntrico señor Walken, pero del resto poco destacamos... A la señorita Kurylenko casi ni se le ve. Farrell, en su línea, es decir, justito. Harrelson cumple y Rockwell da lo mejor de sí en ese personaje alocado y fuera de lo común; acaba por adueñarse de ti y convertirse en protagonista absoluto. De lo mejorcito de la película.

No nos queremos entretener ni extender más, porque tampoco lo merece. Ni gran diversión, ni buen entretenimiento, ni siquiera nos ha permitido evadirnos (será cuestión de ánimo, que sin duda también influye). Si siguen nuestro consejo (que esperemos que no lo hagan muy a menudo), se la pueden ahorrar. Eso sí, en ciertos círculos "entendidos" gustará, y mucho.

Nota general: 2,5 sobre 10.

Trailer

martes, 19 de febrero de 2013

The Perks of Being a Wallflower (Las Ventajas de ser un Marginado)

Año: 2012.

Dirección: Stephen Chbosky.

Intérpretes: Logan Lerman, Emma Watson, Ezra Miller, Paul Rudd.

Sinopsis
Basada en la novela homónima de Stephen Chbosky, quien se atreve con el guión y con la dirección del film.

Narra la vida de Charlie (personaje interpretado por Logan Lerman), justo en plena adolescencia y cuando comienza su primer curso de instituto. Es un joven muy tímido y tal y como esperaba, el instituto va a ser un sufrimiento para él, dado que es incapaz de hacer amigos. Vuelca su tiempo en la lectura y en la escritura, plasmando sus palabras en misivas dirigidas a un supuesto amigo, en las que trata problemas como la amistad, las relaciones íntimas, la familia, la inadaptación, etc.

Para su sorpresa conoce a un grupo de amigos que enseguida le cogen apego. Pero Charlie ha de enfrentarse a sus miedos, a su pasado, al suicidio de su único amigo, a su primer amor, Sam (personaje interpretado por Emma Watson),  y todo eso no le resultará nada fácil.

Crítica
Una vez más, nos acercamos al cine buscando el cobijo que nos proporciona la butaca y la distracción y diversión que las películas nos suponen. El cine siempre es cine, y es maravilloso; siempre lo será. La cartelera, floja de títulos que no hayamos visto ya (nos hemos empachado en las últimas semanas), nos ofrece este producto en apariencia convencional. Nos adentramos en ella sin expectativa alguna y atraídos por un título que nos llama la atención y nos sugiere complejidad moral, honestidad, inestabilidad, excepcionalidad,..., y todo eso nos gusta.

Según avanzamos desde la taquilla a la sala, nos van surgiendo algunas preguntas; a lo mejor conseguimos respuestas y todo. Preguntas como, ¿tiene ventajas ser un marginado?, ¿se es marginado o te marginan?,..., bueno, cuestiones de ese tipo. Al final veremos si nos da respuestas o no, o, si al menos, nos traslada a esos campos de reflexión.

Chbosky, autor de la novela, se atreve a llevarla a la gran pantalla y hemos de decir que lo hace con una buena dosis de honestidad y sinceridad. Con lagunas y deficiencias, sí, pero siendo muy honesta. Y qué importante es la honestidad. ¡Cómo nos gusta! Media vida nos hemos pasado clamando por ella y que poquitas veces la vemos. Nosotros tratamos de serlo... y alguien nos dirá que así nos va. Tendrán razón, pero la honestidad es lo que nos queda, por mucho que el día a día nos demuestre que es un valor que está en peligro de extinción. 

No estamos ante la típica cinta para adolescentes; problemáticos y en edad de iniciación. No, no es sólo. Es mucho más, si bien, no podemos negarle ciertos defectos y excesos; pero en general es muy honesta y acaba atrapándote (¡no nos lo esperábamos!). 

Es una historia ambientada en el instituto y las vivencias típicas de esa edad, pero no se queda ahí, profundiza en el terreno de la amistad, de los problemas de adaptación y de la marginación social que los jóvenes (todas las personas en general) sufren por distintas razones. Quizá la ensombrezca demasiado el hecho de que el protagonista arrastre un problema grave desde la infancia, lo que cuestionamos severamente. Nos preguntamos si era necesario o no, para hablar de la problemática que se nos plantea. La amistad y la inadaptación se podrían mostrar y desarrollar de igual forma, sin necesidad de ese elemento agravante. La película también se empaña y se emborrona en el tramo final.

La inadaptación se aborda desde la perspectiva de los tres protagonistas, quienes sufren cierta exclusión social por unas razones u otras. Eso tiende a juntarles, descubriéndose la excepcionalidad que en ellos habita, pese a lo que los demás en ellos observan. Eso nos hace pensar en la de veces que se prejuzga o se emiten juicios con total facilidad y sin criterio sobre personas a las que apenas se conocen, sin pensar en las consecuencias o en la trascendencia que pueden tener esas palabras sobre terceras personas. La excepcionalidad suele esconderse y sólo se muestra a quien lo merece. No todos son capaces de verla y curiosamente son esos los que osan a crear opinión a la ligera, los que son incapaces de descubrirla. Esa es una verdad de la que cada día estamos más convencidos y la experiencia así nos lo demuestra una y otra vez.

Con mucho tacto y desde la credibilidad de sus personajes, se expone un breve ensayo sobre la amistad, su importancia y su necesidad.  En ocasiones es muy difícil hacer amigos; en ocasiones es muy fácil. Lo que realmente es difícil es encontrar buenos amigos; incondicionales y sin interés alguno. Honestidad, simplemente pedimos honestidad, una vez más.

El trío protagonista completan unas interpretaciones muy convincentes, pero por encima de todos hemos de destacar a Ezra Miller; secuestra todo el protagonismo y toda la luz de la cinta. De principio a fin. Está radiante y excepcional, sobre todo enfundado en el corsé de Tim Curry en The Rocky Horror Picture Show.

La película será agradable para todos aquellos que pasan de la treintena, sobre todo, porque notarán ciertos elementos familiares. A ello ayuda notablemente la selección de temas musicales. No les desvelamos ninguno, para que se lleven una sorpresa y los descubran ustedes mismos.

Y por último, vamos a nuestras preguntas iniciales. No van a encontrar en ella respuestas, pero ya por el mismo precio, podemos buscar respuestas que emanen de nuestras reflexiones. La experiencia nos dice que llegar a esa condición de marginado es porque te hacen; te apartan o te ves obligado a apartarte porque no se lo merecen. Así de fácil.  Ahora bien, en ocasiones, no hay mejor escudo que el proporcionado por esa condición de marginado... Eso es una ventaja, como reza el título de la cinta. Además, como al personaje protagonista, siempre nos quedará la escritura para plasmar nuestras reflexiones y debates, aunque tengan escaso criterio, como el nuestro.

Pero no teman, no sufran, los que marginan se están perdiendo la riqueza exterior porque lo maravilloso y especial no habita en ellos, y ni siquiera son capaces de verlo fuera. 

Nota general: 5,5 sobre 10.

Trailer
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...